Introducción complicada a un mundo simple
Después de conseguir que mi humilde y "extravagario" ordenador consiguiera permitirme el lujo de conectarme a Internet de una manera digamos... no problemática, me he permitido el lujo de acercarme a este mundo virtual olvidado de la mano de Dios ( ¿ o también Dios está aquí?, ¿entre blogs y fotos de sexos desnudos?), y poder dejar parte de mi humilde opinión y de mis locuras quijoterescas, para regocijo de los más aventurados.
Con este blog no quiero instruir ni modificar la opinión de nadie, pues todo el mundo tiene criterio para pensar lo que le venga en gana; mi humilde cráneo encefálico y su mujer la masa cerebral y yo sólo pretendemos hacer pasar un rato...interesante a todas aquellas personas que no sepan qué demonios hacer durante un domingo a la tarde, después de haber comido un buen plato de cocido o la típica paella de la suegra.
Intentaré darles a conocer aquellas cosas que, a mi juicio, creo que deberían comentarse; si no les interesa sólo podría decirles que aquí el que escribe es el menda, y si los contenidos que aparecerán no son de su agrado, o si prefieren hacer cualquier tipo de crítica o sugerencia de temas a tratar, lo espero con mucho mucho desagrado, pero los leeré gustosamente y siempre desde el respeto.
Bueno, después de haber matado al Dragón, San Jorge tiene que abrevar a su caballo así que creo que les iré dejando. Me iré a mi cueva situada en el lugar en donde Cristo perdió la zapatilla, y si no conocen el enclave de lugar y necesitan de mi existencia terrenal pregunten mejor a James Cameron, que últimamente sabe más de Jesús que el propio Dios en persona ( si es que hay algo arriba que pueda manifestarse en cuerpo)
Sólo esperar que no se aburran mucho conmigo y, si lo hacen lean cualquier libro de Dan Brown o la saga de Harry Potter, que, además de aburrirse, tal vez encuentren la razón de por qué han vendido tantos libros... y luego me la cuentan, que yo no la encuentro ni en el cajón donde suelen aparecer siempre las cosas que pierdo ( es un misterio).
Que tengan una feliz existencia.

